
He aprendido a vivir, a comerme la vida, a mantenerme en pie sin ti, a llamarte callada, a escucharte a voces, a quererte sin presionarte, ahora me siento libre, te quiero pero no me volveré a caer, resulta que es que me han crecido alas.
Pasé demasiado tiempo intentando conocerte a ti pero ahora he conocido la libertad de elegir, ser lo que yo decida ser y eso me hace estar inmensamente feliz. Soy afortunada por sentir el aire en mi cara cada mañana, soy afortunada por poder caminar y correr hacia donde quiera, yo puedo elegir y te prometo que contigo o sin ti lo haré...
No hay comentarios:
Publicar un comentario