..Un dulce y deseado beso al fin recorrió los labios de la chica, un dulce y deseado beso de aquel joven de ojos marrones que le hacía sentir tan especial.
Parecía que ya todo iba viento en popa pero en realidad no era así, después de despedirse, Naira se dirigió a su casa. Se sentó en la cama y pensó en todo lo que había pasado. Seguidamente, unas lágrimas recorrieron sigilosamente sus mejillas. Un mar de tristeza inundaba su corazón. Recuerdos que habitaban en su alma volvían a resurgir, impidiendo que fuera ella misma, impidiendo que fuera feliz. Tenía miedo a sufrir, a enamorarse. A pesar de que sabía que aquel chico no era como los demás, no podía avanzar, se quedaba estancada en los recuerdos, esos malditos recuerdos que la encerraban y la hundían en lo más profundo de su alma. Era querer y no poder.

Y es que Amar hasta desgarrarte el corazón al final pasa factura.















