
Al fin sus cuerpos entrelazados gozaban del placer de amor, sus manos se acariciaban y sus labios se buscaban mutuamente para encontrarse en un cálido y dulce beso. Ambos lo habían deseado tanto que sus almas no podían estar mas llenas de felicidad que en ese momento. Nada más importaba, sólo él y ella. Dos corazones unidos por un fuerte amor que nadie jamás podria separar.
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